La ansiedad es una emoción natural, útil, porque nos ayuda a señalar amenazas de alrededor. Pero a veces es desagradable: intensa, frecuente, duradera. Y con efectos en nosotros. Una llamita que se inicia, y te consume. La ansiedad quema. Ahora mi ansiedad bebe de Ucrania, luego será de…

¿Cómo se nota? En 3 formas, combinadas de mil maneras:

  • lo que pensamos: el perro me va a morder, la guerra se extenderá, vamos a arruinarnos…,
  • lo que sentimos en el cuerpo: se me para la digestión, tengo taquicardia, sudo…,
  • lo que hacemos: corro, grito, fumo mucho…

¿Qué la produce? Varios asuntos, (entre paréntesis los ejemplos):

1- objetos-animales-escenas (miedo al perro, las agujas, las arañas), 2- miedo al qué dirán, (me verán feo, parezco débil, se reirán cuando baile), 3- ansiedad interpersonal (vergüenza ante el otro sexo, me aturullo en las reuniones, no me atrevo a ir a una cita), y 4- ansiedad ante otras situaciones de la vida (me agobia ir en bus, no me atrevo a preguntar por una calle, no soy capaz de devolver algo que compré). Hay otros, claro, pero aquí está gran parte del abanico posible.

¿Cómo se coge? No se puede negar que haya algún patrón genético o biológico, pero lo más habitual es aprender a tener ansiedad. Y no es difícil.

¿Cómo se aprende? Mezclando 3 estrategias. Con su permiso, mi abuela servirá de ejemplo. Esta es su ansiedad por una inminente guerra en el país:

  • 1ª- ensayo-error, (propia experiencia): en la guerra que vivió mi abuela, hubo mucho dolor, hambre, llanto
  • aprendizaje vicario, o aprendizaje social (viendo a otros): mi abuela vio que en Rusia un engreído irascible interpretó las cosas mal y atacó a Ucrania. Aquí podría pasar igual, también hay engreídos irascibles, malas interpretaciones.
  • recepción de información, (estudiando, leyendo): noticias diarias que le cuentan a mi abuela el horror de la guerra.

La llama está encendida; muchos la alimentan: quienes aplauden la guerra, quienes amenazan con ampliar el conflicto, mi propia abuela evitando hablar del tema, sus propias interpretaciones de las cosas. Más la Covid19, más la crisis, más los achaques de la edad…

Así que a mi abuela le cuesta dormir más que antes, está más irritada, contesta de manera más desapacible. ¿Qué le pasa? Además de la edad, la ansiedad le quema.

NOTA: Me encantaría saber qué piensas¡Deja tu comentario!

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